Cuidando de Elvis (Taking Care Of Elvis)

TCE

Vivir tan sólo 42 años es el siglo XX, en la sociedad occidental, era muy poco, menos aún en el siglo XXI.

Cuando tienes entre 15 y 20 años, puede que pienses que vivir tan sólo 42 no está mal del todo. Cuando tienes 42, piensas que sería terrible morirse entonces. Cuando tienes a partir de 50, piensas con horror que morirse con 42 es hacerlo prácticamente en plena juventud, que aún hay muchísimo camino por recorrer, muchísimas cosas por hacer, muchísimo que vivir.

Elvis Presley no cumplió los 43. Murió enfermo, triste, cansado y ¿solo?. Al menos ésa es la percepción mayoritaria entre nosotros, sus fans. ¿Por qué tuvo que vivir esa tragedia y morir así siendo aún tan joven? Solemos pensar que estuvo mal acompañado, mal aconsejado, mal cuidado, … A su alrededor, pese a ser un círculo muy cerrado, hubo muchas personas: su manager, Thomas Parker; su esposa-divorciada, Priscilla; su padre, Vernon; su médico, el Dr. Nick; los hermanos West (Red y Sonny), Charlie Hodge, Joe Esposito, Jerry Schilling, Larry Geller, Felton Jarvis, sus músicos habituales, …

Póstumamente la figura de Elvis se ha cuidado a través de las Elvis Presley Enterprises (EPE) con Priscilla Beaulieu, su exesposa, a la cabeza, mientras que el cuidado discográfico ha caído en los hombros, fundamentalmente, de Ernst Jorgensen y Roger Semon. En ambas vertientes ha habido éxitos y fiascos, pero el balance general es muy positivo porque Elvis Presley sigue vigente y ya han pasado más 4 décadas de su deceso.

Los fans, de largo, pensamos que nosotros habríamos sabido cuidarlo y aconsejarlo, pero ¿qué nos hace pensar que nos hubiera hecho más caso que a los arriba citados? ¿Qué nos hace pensar que nuestro cariño hacia él supera el que le tuvieron sus habituales? Y además, ¿por qué creemos que nuestros consejos hubieran sido buenos?

Para motivar vuestros pensamientos, o para que discutáis los míos, expongo qué me hubiera gustado sugerirle:

Artísticamente:

  • Si una de sus ambiciones, si no la mayor, era ser un buen actor de cine, ¿por qué no tomó clases de interpretación?
  • Haber intentado componer material propio. Indudablemente al principio no hubiera hecho maravillas, nadie las hace, pero poco a poco, ¿quién sabe?
  • Podría haber grabado discos, digamos, temáticos, tales como:
  1. Un buen disco de Blues en los 60/70
  2. Un disco sólo con temas de Chuck Berry y arropado por una potente banda rítmica. ¿Por qué no Led Zeppelin? Tengo entendido que se le ofrecieron para ejercer en estudio de banda de apoyo
  3. Un disco con material de Buddy Holly, alguien a quien obvió y no me explico por qué.
  4. Colaboraciones con artistas de la época que, en el fondo, lo estaban deseando: George Harrison, Aretha, McCartney, Lennon, Cash, Dylan, Dolly Parton, B.B. King, Tom Jones, etc.
  5. Cambiar de productor (para mí Felton Jarvis acertó en muy pocas ocasiones en su tratamiento del “producto” musical “Elvis Presley”, aunque fuera un tipo majísimo)
  • Una gira mundial, al menos en Europa

Personalmente:

  • Abandonar su estilo de vida noctámbulo
  • Reducir su ingesta de fármacos
  • Ampliar su círculo social y no estar rodeado únicamente de palmeros
  • Contratar un buen abogado y haber despedido a Parker en 1973, tras el Aloha, como era su intención
  • Contratar alguien que le llevara sus finanzas, no su padre

¿Qué le habrías aconsejado tú?

Vuelvo, no obstante, a insistir en ¿nos habría prestado atención? ¿Acaso mis posibles sugerencias son tan originales y extremas que no podrían habérselas hecho sus allegados? No solo una, seguro que le sugirieron todas e incluso más.

Probablemente Elvis Presley fuera un hombre desconfiado que no admitiera muchos consejos y que prefería guiarse por su propio instinto, el cual unas veces le funcionó y otras, no tanto. Quizás también fuera inseguro (no enfrentarse al Coronel, pero no por el enfrentamiento en sí mismo, sino por el “¿y después?”), caprichoso (coches, aviones, mujeres, …) y vulnerable.

Tristemente, pienso que yo tampoco hubiera conseguido ayudarle, aunque lo deseara e intentara con todas mis fuerzas, pero, sin duda, ¡habría dado una mano por haber sido su amigo!

 

Jesús Oliver Marquina (JOMair)

Chicas, Chicas, Chicas!!!

EP girls

En general, mi aproximación a la figura de Elvis Presley ha sido a través de sus canciones, de su labor artística, pero la fascinación que en mí ejerce me ha llevado a curiosear entre su vida personal, sus relaciones, sus actitudes, sus aptitudes, etc. Su personalidad en definitiva. Y, como me sucede con cualquier otra persona, hay características suyas que me gustan, otras que no y algunas que ni fu ni fa.

Un aspecto que sí que me llama la atención es su relación con las mujeres. No me interesa la enumeración completa de sus novias ni de sus citas, reales, promocionales, imaginadas o totalmente imposibles, pero el número de compañeras que tuvo es tal, que sí que me pregunto la razón o las razones que le motivaban a esa especie de hambruna por las féminas.

Cierto es que Elvis Presley lo tuvo más fácil que la inmensa mayoría de los hombres para realizar conquistas, obviamente por su absoluto atractivo físico, su fama, su magnetismo, su talento, su cortesía sureña en las primeras citas, su sentido del humor y ese toque de “conmigo-estás-en-peligro” en sus modales. Ser fiel es difícil, más en el mundo de la farándula, pero ser infiel de esa manera… Se me antoja aún mucho más difícil.

En las décadas de los 50 y los 60 este asunto se manejó con mayor discreción, aunque todos sabemos que cuando salía por la puerta su novia del momento, entraba otra compañía femenina por la puerta de atrás, conseguida por medio de Charlie Hodge, Red West,  Jerry Schilling, … Quien fuera. La frase de Sheila Ryan (una de sus parejas hacia mediados de los 70, quien acabara casándose con James Caan) es, cuanto menos, significativa: “yo quería ser su chica número 1”. Vamos, que daba por sentado que sin duda habría más. ¿Y el resto de sus compañías asumirían la misma verdad? Priscilla, no; acabó por rechazar todo aquello aun siendo ella la número 1 por antonomasia.

Para mí las mujeres esenciales de su vida, excluyendo a su madre Gladys y a su hija Lisa Marie, son Priscilla Beaulieu, Anita Wood, Linda Thomson y Ann Margret. No tengo razones especiales para verlo así, sino la sensación que he retenido después de tantos años de afición, libros, artículos, reportajes, citas, etc. Y son nada menos que cuatro, un número importante para cualquier ser humano a lo largo de toda una vida, y él llegó tan sólo a los 42 años.

Vuelvo a lo que escribí casi al principio: ¿por qué tantas? Seguro que hay entre los y las fans quien puede responder mejor que yo, por su formación, profesión (pienso fundamentalmente en personas relacionadas con la psicología) o incluso por su conocimiento y dedicación tanto al artista como al individuo. Me permito, no obstante, lanzar mis preguntas-conjeturas:

–¿miedo al compromiso?
–¿miedo a la soledad?
–¿inseguridad personal?
–¿búsqueda de apoyo al margen de la Memphis Mafia?
–¿simplemente un carácter caprichoso?
–¿reemplazo de la figura maternal?

Para mí sí que es fundamental la pérdida de su madre, aunque no tan sólo en su relación con las mujeres, sino en cómo abordaba su propia carrera artística. Sí, estoy convencido de que si Gladys hubiera vivido más tiempo, la vida de Elvis Presley hubiera tenido otros rumbos. Y, como antes, sólo me baso en mis sensaciones subjetivas.

¿Y tú? ¿Cómo lo ves?

Jesús Oliver Marquina (JOMair)